¡Qué fuerte!
La expresión siempre me ha parecido bastante pija, aunque cada cual es libre de ser, o no, tan pijo como quiera. Pero es la que mejor se adapta a lo que está pasando en torno a ese personaje en el que nadie había reparado nunca hasta que se casó con quien se casó: Iñaki Urdangarín.Evidentemente no seré yo quien acuse a nadie de nada. Para eso están quienes están. Hombre, lo que sí hago es leer los periódicos, ver la televisión y meterme en internet, como casi todo el mundo. Y ahí, pone lo que pone y viene lo que viene: Que si caso Noos para acá, que si caso Noos para allá...... Y yo siempre me pregunto lo mismo: Presunta culpabilidad o inocencia aparte ¿Qué necesidad tendría nadie de verse metido en estos fangos, estando en posición tan privilegiada? ¡Por dios, pero qué le puede faltar a alguien así!
Y por si eso fuera poco el programa "Sálvame" se descuelga con cosas como la que sigue: Urdangarín a su supuesta amante: "Jugamos al escondite y, si te pillo, te frunjo". Al parecer y según he leído, el inventado verbo "frungir", que por supuesto no aparece en el diccionario de la RAE, es algo inventado por el programa para no citar otro verbo que supongo debe empezar igualmente por "f" que, por contra frente al anterior, sí figura en el diccionario. Quién crea saber qué verbo puede ser, que lo busque. Y si puede, que lo conjugue.
Según he visto en un video del citado programa -coño, que cotilla me estoy volviendo, yo que siempre he huido de la tele de caspa y colorín-, se trata de correos del señor Urdangarín a una amiga allá por 2004.
Hombre, sin entrar en que el tema de los correos esté bien o mal, pues quien esté libre de pecado que tire la primera piedra, ya hay que gastar mala baba, con la que está cayendo encima de esa gente, para sacar ahora estos trapos sucios casi diez años después. ¡Ojo, que nadie se confunda, que no estoy defendiendo a nadie! Pero tampoco gusté nunca de hacer leña del árbol caído.
Porque además, se mezclan churras con merinas. Una cosa es un presunto delito y otra muy distinta es un posible problema de pareja. Señoras y señores ¡allá películas! Personalmente, como ciudadano de este país aunque más del mundo, me preocupa lo que hagan nuestros "mayores", léase quienes nos dirigen, porque si no lo hacen bien, que no lo hacen, nos la lían parda. Como nos la han liado, aunque todos hayamos colaborado como decía hace poco. Y también me preocupan las chapuzas de nuestros personajes públicos, pues para bien o para mal son parte de nuestra imagen.
Pero qué demonios me importa a mí quién se líe con quién, si es que se lía, y encima si estamos hablando de hace casi una década. Como el currículum personal, que no el laboral, de cada hijo de vecino, se escrutase décadas atrás y se sacase a la luz, lo de Egipto sería un juego de niños comparado con la que se liaría aquí.
Y hablado de niños, ¿nadie piensa en los hijos de esta pareja? ¿Alguien puede ponerse en su lugar en algún momento, en el colegio, al día siguiente de ser portada sus padres por ser protagonistas de historias como las que estamos citando? Sabiendo como todos sabemos la inocente, o no tan inocente, crueldad que caracteriza a muchos críos, personalmente no quisiera estar en el pellejo de los retoños de esta, muy a su pesar, popular pareja.
No me extraña, correos aparte, que la infanta ponga tierra de por medio. Ni Noos, ni correos, ni leches. Cualquiera aguanta esa presión y sobre todo, cualquiera aguanta que sus hijos la soporten. Pues no, la verdad. yo haría lo mismo. Me refiero a poner tierra de por medio, claro, que nadie se confunda nuevamente.
Aún así, no tengo más remedio que volver al principio de mi torpe reflexión: ¿Para qué verse mezclado en estos líos?
Yo tengo clara la respuesta. Y hablando de respuestas, el que no parece haber convencido a nadie con las suyas es el presidente del Gobierno en su comparecencia por el caso Bárcenas (este país no tendrá otra cosa, pero lo que es "casos", de eso va sobrado). Pues bueno, pues vale y pues me da igual, porque como dije hace tiempo al iniciar este blog, nuestros políticos me tienen tan harto que ni siquiera me merece la pena comentar lo que digan o hagan. Allá ellos. Al final siempre nos quedarán las urnas, que son un arma potente siempre y cuando el pueblo las utilice con cabeza. Y el juicio del pueblo siempre acaba poniendo a todos en su sitio. "Vox populi vox dei".
Hoy lo dejo aquí. Eso sí, no con mi copa de vino. Hoy no. Hoy, como excepción, me estoy sacudiendo un Chivas que me está sabiendo a gloria para celebrar mi primer día de vacaciones, que ya me hacían falta. Pero también con un güisqui (sí, así, en castizo, que está bien escrito, que lo podéis mirar) se puede brindar. Y eso hago, como siempre, a vuestra salud.
Por si alguien quiera aprender algo más del verbo "frungir", aquí está el enlace al video del programa "Sálvame".
Salud.
http://www.telecinco.es/salvame/Urdangarin-correos-infidelidad_2_1644855090.html
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